
Trump culpa al Departamento de Educación del fracaso escolar: «Vamos a cerrarlo»
El contenido también debería haber sido adaptado a la realidad, porque, como dijo la presidenta de la Asociación Nacional de Maestros, Randi Weingarten, «si al presidente Trump no le gusta cómo funcionan los colegios, debería reclamárselo a los estados, ya que el gobierno federal no gestiona ningún colegio, salvo los de bases militares». Con todo, la orden ejecutiva firmada por el presidente sostiene que «el experimento de controlar la educación a través de los programas federales ha fracasado».
En parte, el mandatario lo admite así en la orden firmada ayer, al decir que el Departamento de Educación «no educa a nadie; mantiene una oficina de relaciones públicas con más de 80 empleados, a un costo de más de 10 millones de dólares al año.» Cerrarlo permitirá a los niños «escapar de ese sistema fallido» e implementar mejores programas, defiende la Casa Blanca.
A partir de ahora la misión de este ministerio será «dar los pasos necesarios para facilitar su cierre y devolver las funciones a los estados». El plan es fortalecer la enseñanza concertada a través de colegios privados y religiosos, incentivada con cheques escolares para que los padres elijan el centro.