© canarias7.es¿Y si sufres el 'síndrome de la ira del conductor'?
Lo primero para explicar este fenómeno, conocido como 'ira del conductor', es dar por sentado que, lo creamos o no, conducir siempre conlleva cierta dosis de estrés. Desde el punto de vista de la neurociencia, Diego Emilia Redolar, docente de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), lo explica así: «Conducir es una de las cosas que mayor tensión produce a los seres humanos.
Es normal, hay muchos estímulos a los que atender». Además, hay un factor añadido: «Casi siempre vamos con prisas». Así que meterse al coche es como introducirse en una burbuja donde cambia la atmósfera y sentimos más tensión. Eso le pasa al común de los mortales.
Pero hay algunas personas especialmente sensibles a esta variación de condiciones y que se enfurecen mucho en el coche. En esos momentos, la parte racional de su cerebro, la corteza prefrontal, no da abasto para 'calmar' a la amígdala, la estructura que monitoriza las señales de peligro y nuestras reacciones.