© canarias7.esTrump busca la inmortalidad con un legado de grandes monumentos y centros artísticos con su nombre
Trump se mide ahora con París. Si la capital francesa tiene el Arco del Triunfo, un monumento de 50 metros de alto y otros tantos de ancho en el corazón de la ciudad, ¿cómo no iba tenerlo Washington? El magnate ha propuesto construir un arco más grande que el francés, de 76 metros de altura. «Poder» e «historia» estarán representados en el nuevo panteón.
Sin embargo, los usuarios de las redes aseguran que la piedra no será sino una prolongación del narcisismo de su promotor. La obra lucirá vigorosa entre las dudas de los arquitectos y urbanistas, que sostienen que eclipsará a otros monumentos históricos de la zona, entre ellos el emblemático Lincoln Memorial.
Trump se mide con su arco, pero se refleja en sus estatuas. Un día antes de presentar su colosal proyecto, distintas cabeceras informaron de que el magnate plantará una estatua de Cristóbal Colón en el jardín sur de la Casa Blanca. Como si de un espejo se tratase, Trump trae a su casa la figura que simboliza el imperialismo en su máxima expresión. La escultura del genovés, que antes se alzaba en Baltimore, terminó sumergida en el puerto tras las multitudinarias protestas antirracistas y anticolonialistas de 2020.