2Foto© canarias7.esBalbuceos y trémolos de 'Dirty Salazar'
Yo mismo, por ejemplo, no me había enterado de lo que era un 'dirty Sánchez' hasta que Elon Musk puso ese tuit contra nuestro presidente. Hubiera preferido seguir en la inopia. El ruso de Telegram no sé ni quién es y la última vez que vi a Zuckerberg parecía un blandibub con camiseta. A Bezos, el de Amazon, le profeso un odio afiladísimo, sobre todo desde que profanó el Washington Post y alquiló Venecia entera para casarse con una mujer recauchutada que se llama, vaya por Dios, Sánchez. Todo muy dirty.
A mí me parece bien que el Estado imponga un control de acceso a las redes sociales para proteger a la infancia. Incluso lo ampliaría, sin límite de edad, a todos los departamentos públicos: cuánto ganaríamos si en el Ministerio de Transportes rigiera un veto semejante, al menos de siete de la mañana a diez de la noche.
Puente necesitaría alguna inyección de metadona, pero con una hora de taichi y otra de pilates podría sobrevivir.