© ideal.esStarmer intenta frenar su crisis de liderazgo con un discurso europeísta
El 'premier' compareció en medio de la mayor crisis de su mandato, apenas unos días después de unas elecciones locales devastadoras para el laborismo, que perdió más de 1.400 concejales y sufrió retrocesos históricos en antiguos bastiones electorales, mientras la extrema derecha de Reform UK consolidó su avance no solo en Inglaterra, sino también en Gales y Escocia. «No se trata solo de asumir la responsabilidad por los resultados, sino de asumir la responsabilidad de explicar cómo, como fuerza política y electoral, vamos a ser mejores y hacerlo mejor en los próximos meses y años».
«Asumo la responsabilidad de no marcharme y de no sumir a nuestro país en el caos», declaró Starmer. «Sé que la gente está frustrada por el estado en el que se encuentra el Reino Unido, frustrada con la política y, algunos, frustrados conmigo. Sé que hay quienes dudan de mí y sé que tengo que demostrarles que están equivocados. Y lo haré», prometió.
En su opinión, «no solo nos enfrentamos a tiempos peligrosos, sino también a adversarios peligrosos. Muy peligrosos». Sostuvo que el país atraviesa «un mundo más peligroso que en cualquier otro momento», y defendió la política exterior de su Gobierno frente a las presiones de otros partidos. «Si hubiéramos escuchado el consejo de otros partidos, ahora mismo estaríamos atrapados en un enfrentamiento con Irán, arrastrados a una guerra que no responde a nuestro interés nacional, y yo jamás haré eso», afirmó.