© canarias7.es'Tocadas' por las «manos encantadas»
Entre las llamadas «manos encantadas» de los artesanos del municipio alicantino de Gata de Gorgos se encuentran las que trenzan con esmero los complementos y accesorios del pequeño taller de la firma Zahati, un negocio familiar que comenzó confeccionando sombreros hace más de un siglo y que hoy lleva su artesanía mucho más allá de la Marina Alta.
«Mi tatarabuelo trabajaba la palma y mi bisabuelo, en 1920, empezó a trabajar la paja de trigo, que es la que usamos a día de hoy en Zahati en el 80% de los accesorios», explica Sandra Mira, fundadora y directora creativa de la firma.
Heredera de la saga de maestros sombrereros, estudió Arquitectura, sector en el que estuvo trabajando un lustro, hasta que sintió que su forma de 'construir' estaba más cerca de un objeto que de un edificio. «Y también hubo algo muy claro: el conocimiento artesanal, cuando se pierde, no vuelve. Yo no quería que el taller fuera solo una historia bonita del pasado.