© ideal.es«Rosario Weiss sacó a Goya del pozo de la negrura»
Así lo cree Sergio del Molino (Zaragoza, 1979) que en su novela más extensa 'La hija' (Alfaguara) rescata de un injurioso olvido a una artista maltratada por la vida, la historia, por Goya incluso y por sus herederos, que «le negaron el lugar que merece».
Una vida corta y desgraciada la que tuvo Rosario Weiss Zorrilla, nacida en Madrid el 2 de octubre de 1814 y fallecida en la misma villa y corte 31 de julio de 1843. La mató el cólera con solo 28 años, pero antes fue víctima de la avaricia y la inquina de Javier Goya, hijo del pintor, que a la muerte del genio de Fuendetodos y anuló cualquier referencia a la «fructífera» relación de Rosario con su padre artístico y acaso biológico.
La relación entre Goya y Weiss fue «enriquecedora» para ambos, «pero especialmente para el pintor», según Del Molino. «Es el maestro quien aprende de la discípula», aventura. Un Goya crepuscular que, como el también sordo Beethoven y algunos otros genios, «se vuelven en su vejez abstractos e incomprensibles».