10Foto© elespanol.comLa peculiar parada de un portero holandés usando un truco que aprendió en un videojuego de fútbol con su hijo
El desprecio por María Corina Machado me resulta sorprendente. Lo hubo cuando le dieron el Nobel de la Paz y ahora que ha ido «arrastrada», ... según Delcy Rodríguez, a la Casa Blanca. No ha dado el Nobel a Trump, eso no puede hacerlo, le ha regalado la medalla enmarcada con un par de mensajes al presidente.
Al encuentro con Trump se unieron luego el vicepresidente, Marcos Rubio y la jefa de gabinete. Humillación, dicen. No sé. Sí que se ha tenido que tragar un sapo gordo, pero ella sabrá, yo no. Tampoco sé qué ha hecho Julio Iglesias en la intimidad de sus casas. Pero no paro de ver, mientras se habla de las terribles denuncias, a Susana Giménez intentando zafarse de sus besos en la tele.
Como si eso afianzara el perfil de depredador. Han preguntado a la argentina: «Es mi amigo. Lo amo, lo admiro y es un caballero». Como escribió C.S. Lewis, «lo que ves y lo que escuchas depende de qué tipo de persona eres y desde qué punto estás mirando»