© canarias7.esKoldo y los 27 móviles: era un agente encubierto de la Guardia Civil contra ETA para «salvar vidas españolas»
A partir de ahí, el interrogatorio de este jueves en el Tribunal Supremo derivó en un extenso relato en el que García defendió su trayectoria durante más de dos décadas como colaborador de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. «Mi trabajo se enfocaba más en la Guardia Civil. Esos teléfonos móviles son para eso», afirmó ante el magistrado, en respuesta a las preguntas de su letrada, Leticia de la Hoz.
El exasesor insistió en que la posesión de esa cantidad de móviles no respondía a una actividad ilícita, sino a «protocolos de seguridad» propios de operaciones sensibles. «Cuando había una persona que quería colaborar, lo que se intentaba es que permaneciera en el anonimato», explicó. Según su versión, a esos colaboradores «se les entregaba un teléfono desechable» que «solo podía llamar a otro», y que «se cambiaba cada dos meses por seguridad». «Lo único importante era la seguridad de quien facilitaba la información», añadió.
Durante su declaración, García aseguró que su relación con la Guardia Civil y la Policía Nacional se remonta a 1991. «Todo el trabajo que hice para ellos, desde el año 1991...», subrayó, antes de enumerar destinos y contextos en los que, según dijo, participó: «Desde Intxaurrondo, La Salve o Navarra». En ese contexto, vinculó su actividad tanto a la lucha contra ETA –ya fuera como escolta como «colaborador»- como al terrorismo yihadista.