2Foto© ideal.esFaro Santander ilumina cinco siglos de arte
Con más de 10.000 metros cuadrados de superficie útil en diez niveles -casi 3.000 de espacio expositivo en cinco plantas-, aspira a recibir más 200.000 visitas anuales. Situado en el corazón de la ciudad, en lo que fue la sede fundacional del centenario banco de la familia Botín, el Faro quiere ser «un espacio cultural vivo, abierto para el pensamiento, la creación y el disfrute conectado con la ciudadanía», según su director Daniel Vega.
El arco del icónico edifico que Chipperfield ha acristalado es «el corazón del proyecto». El arquitecto británico y premio Pritzker ha hecho de él «el eje vertebrador del proyecto», y su «gran desafío». Ha conectado a su través dos alas del histórico edificio con raíces en 1795, que fue hotel, club de regatas y banco desde 1923. «Durante generaciones, este edificio fue conocido como un banco y la ciudad lo experimentó en gran medida desde el exterior. Hoy, ha sido reimaginado como un lugar de cultura, encuentro y acceso público», celebró el arquitecto.
«Había que ser valientes y lo fuimos derribando los despachos de mi padre y mi abuelo», dijo una emocionada Ana Botín sobre la remodelación. Celebró que los grandes edificios como el de Pereda, que ya cambió en los años 50, «respetan la historia y se reinventan», ahora como «un museo moderno a la altura de los mejores del mundo.
