© canarias7.esEl Madrid marca el camino al Barça para una remontada casi imposible
El Barça se enfrenta este martes en el Camp Nou a un reto de enorme complejidad: superar los cuatro goles de renta que un desatado Atlético logró hace casi tres semanas en el Metropolitano (4-0), en el primer asalto de la semifinal de la Copa del Rey. Muy difícil, pero no imposible, como demuestra un precedente azulgrana, nada más y nada menos que en la Champions y frente al PSG, al que levantó un resultado idéntico en la vuelta de los octavos de final de la máxima competición continental en la temporada 2016-17, con tres milagrosas dianas en los últimos minutos.
Sin embargo, en el ámbito específico de la Copa, el hito que alimenta el sueño del Barça fue precisamente protagonizado por su enemigo íntimo. Y es que el cuadro catalán está obligado a remontar una desventaja que es un muro a priori casi imposible de escalar, pero que su gran rival sorteó hace más de medio siglo, en junio de 1975, para acabar levantando el trofeo solo unas semanas después, en el Vicente Calderón y ante el Atlético, enemigo ciudadano.
El conjunto blanco, dirigido entonces por el entrenador yugoslavo Miljan Miljanic, quedó emparejado en cuartos de final de la entonces Copa del Generalísimo con la Unión Deportiva Las Palmas. El conjunto canario estaba entonces plenamente asentado en Primera División, donde permaneció durante casi dos décadas de forma ininterrumpida e incluso llegó a alcanzar un subcampeonato de Liga en 1969.