
Buscan nuevo uso para la ermita de la Paz, en Cáceres, tras la marcha de los universitarios
La ermita para los iliturgitanos es sólo una, la ubicada en el corazón de la ciudad, en plena calle Ollerías, dedicada en honor y gloria a la Patrona de la ciudad, la Virgen de la Cabeza, en su advocación de vicaria, según hemos conocido recientemente por los puristas, y que en los últimos tiempos, se siente acompañada por la imagen del Cautivo, figura muy trinitaria de un Cristo maniatado.
La ermita, que no es sino una capilla devocional, es lugar de parada, saludo y oración para la inmensa mayoría de los vecinos que transitan diariamente por nuestras calles, incluso de los allegados de los pueblos vecinos que se desplazan hasta aquí, por compras o alguna que otra gestión.
No hay un solo momento, en que sus puertas estén abiertas que no te encuentres algún que otro devoto ante su Madre. Pero es más, es costumbre iniciar a los pequeños, en dicha devoción, con la visita a este pequeño templo, pues no en vano, aunque hoy no existen distancias, la Basílica Santuario dicta algunos kilómetros de tortuoso camino y este es el primer paso, el primer beso y el primer viva.