© canarias7.esBases secretas, una fortuna bajo tierra y esquimales: las claves de Groenlandia
La renovada obsesión del presidente de Estados Unidos por tomar el control de Groenlandia, incluso mediante las armas, una opción que ahora parece totalmente descartada por fortuna, indigna a gran parte de la comunidad internacional, que lo tacha de un probable episodio de neocolonialismo y del poder que Donald Trump trata de imponer en el escenario mundial.
La Casa Blanca estudia varias fórmulas de hacerse con la isla helada, pero ninguna resulta viable a priori. La polémica llama la atención sobre el valor de este territorio, una autonomía de Dinamarca, de cara a la seguridad occidental en una época de mucha inestabilidad y pocas certezas.
Pero también revela la ambición de Trump por conseguir el mayor número de reservas minerales y energéticas posibles. Tras hacerse con la gestión del crudo venezolano, el líder republicano pone ahora los ojos no solo en los militares sino en los ricos yacimientos de tierras raras groenlandeses..