© hoy.esAdidas y Nike quieren sudar la camiseta en la gran final del Mundial
Partía con ventaja la marca alemana, con 14 países vestidos con sus equipaciones (Alemania, Arabia Saudí, Argelia, Argentina, Bélgica, Qatar, Colombia, Curazao, Escocia, España, Japón, México, Suecia y Sudáfrica). Además, de los árbitros y el balón oficial.
Nike llegaba a doce (Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, Croacia, Estados Unidos, Francia, Países Bajos, Inglaterra, Noruega, Turquía y Uruguay). Y se peleaba con Puma, que vestía a once (República Checa, Suiza, Senegal, Portugal, Paraguay, Nueva Zelanda, Marruecos, Ghana, Egipto, Costa de Marfil y Austria).
Es el podio de un Mundial en el que no se reparten goles, pero sí un pastel económico y de visibilidad planetario, como solo una Copa del Mundo de fútbol masculino puede ofrecer. Sobre todo en esta edición con epicentro en Estados Unidos (y Canadá y México) con todo lo que implica de potenciales espectadores y, claro, también compradores.