© canarias7.es«Si la literatura no es la sinceridad absoluta, no me interesa»
-Las cosas que se hacían en pareja, como tomar el aperitivo del domingo, se convierten en un recordatorio doloroso cuando se hacen en solitario.
-Las separaciones son parte de la vida humana, y todo lo que forma parte de la vida humana tiene que estar en la literatura. Es doloroso, claro, pero la literatura tiene esa obligación moral. El problema está en que yo no me freno, porque la forma que tengo de escribir es un poco de insensato total. Yo lo escribo porque digo «esto me ha pasado, por tanto es verdad».
Luego, cuando se publica la novela, me doy cuenta de que podría haberme frenado, pero si la literatura no es el sitio de la máxima libertad, de la sinceridad absoluta, entonces no me interesa la literatura. Ya tengo la vida social para frenarme y decir lo conveniente.