3Foto© laverdad.esEl régimen de los ayatolás se consume
El sistema clerical instaurado hace casi medio siglo –primero con Ruhollah Jomeini y después con Alí Jamenei como Líder Supremo– sufre un desgaste nunca visto dentro de su propio territorio, donde buena parte de sus más de 90 millones de habitantes reclama un cambio. Antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran su 'Furia épica', miles de iraníes ya gritaban «muerte al dictador» en las calles.
El detonante de la última ola de protestas, que entre diciembre y enero salpicaron al menos 27 de las 31 provincias persas, fue la debacle económica del país, asfixiado por las sanciones internacionales pese a sus grandes reservas de petróleo y gas y por un presupuesto estatal que destina importantes recursos a instituciones religiosas y fuerzas de seguridad. Y con un enorme gasto nuclear.
En la 'burbuja' de la República Islámica, que ha construido una nación de espaldas a Occidente y ajena también a Estados de su entorno, como Israel, cerca del 20% de los jóvenes está en paro y cuesta llenar la cesta de la compra, con unos precios que se han disparado más de un 100% en el último año y una moneda nacional en mínimos históricos (1,5 millones de riales por un dólar al cambio).