© hoy.esReal Madrid, un final de temporada 'molto longo'
El caso de Vinicius Junior simboliza como pocos la tensión actual. TIene contrato hasta 2027 y desde hace meses se asegura que su renovación «no será un problema» pero no termina de cerrarse y anunciarse. El brasileño, considerado pieza estructural del proyecto desde la presidencia, y con continuidad prácticamente asegurada a nivel contractual, vive una relación cada vez más compleja con la grada. Dinamitó la temporada con su desplante público a Xabi Alonso en el clásico.
Entonces el Madrid era líder con 7 puntos de ventaja sobre el Barcelona y aquella protesta terminó por condenar el proyecto. En los últimos encuentros ha sido pitado por parte del estadio, reflejo de un rendimiento irregular y de un contexto emocional cargado. Ante el Alavés pidió perdón y su entrenador no se cansa de darle todos los minutos y poner en valor «su madridismo». El club quiere que sea bandera, pero el debate ya no es solo deportivo: también es de liderazgo, actitud y convivencia dentro de un vestuario cada vez más exigente.
Siete años esperando a Kylian Mbappé para que cambiara el rumbo del equipo… y el resultado es, cuanto menos, ambiguo. Sus cifras individuales son indiscutibles -más de 40 goles esta temporada- pero el equipo no ha dado el salto esperado. Muchos aficionados han puesto el foco en que Mbappé y Vinícius son dos jugadores diferenciales que, sin embargo, no funcionan como pareja ofensiva.