4Foto© lavanguardia.comEl Rey recuerda la labor social de la Iglesia sin olvidar “el dolor causado por los abusos”
Con humildad y alegría”. Así ha recibido el Rey al Papa al inicio de las palabras que ha pronunciado en el Palacio Real en las que no han faltado una referencia a las raíces católicas de España, a la labor social de la Iglesia que, según ha dicho, contrastan con “el dolor causado por los casos de abuso, que ni son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial.”
El discurso del Rey, que ha precedido al Papa en el uso de la palabras, ha comenzado con la bienvenida, en nombre de la familia real, del Gobierno y demás instituciones del Estado, y de todo el pueblo español. “Y lo hago en una lengua que es, también, la vuestra”, ha dicho el Rey quien ha recordado la vinculación del Santo Padre con Perú, que le hace especialmente próximo a toda Latinoamérica.
”Os recibe un pueblo”, ha dicho el Rey, al que conocéis bien: vital y con carácter, solidario y tolerante; también creativo, y cosmopolita”. “La fe católica está enraizada en nuestro país y sin ella nuestra historia y nuestra cultura no se entenderían”.
