8Foto© larazon.esRaúl del Pozo, el último tahur
El maestro colgó su teléfono de baquelita, como hacía cada viernes al despedirse de Carlos Alsina en Más de uno…, pero esta vez ha resultado ser siempre. Ese gesto cotidiano y festivo para la audiencia de Onda Cero —el auricular regresando a su horquilla y la línea apagándose de forma abrupta— resuena hoy como el punto final de una voz irrepetible del periodismo español.
En las redacciones aún sobreviven supersticiones de nuestros antecesores, pequeños mitos que circulan como si fueran leyes. Uno de ellos sostiene que las muertes de las figuras conocidas llegan de tres en tres: la llamada «regla del tres». Me niego a creer en esas aritméticas del destino.
Pero lo cierto es que acabamos de despedir a Fernando Ónega, a Antonio Lobo Antunes y ahora también se ha ido Raúl del Pozo. Una contabilidad macabra, mitad aprensión, mitad memoria, que confiemos en que termine aquí por mucho tiempo.