© ideal.esRaphinha decide un clásico de poder a poder y preserva el reinado del Barça
No es un título, el listón de la exigencia propia de la entidad de Chamartín, pero seguramente sirve por el momento a Xabi Alonso, que no pudo a alistar a Mbappé de inicio y sorprendió con la ubicación de Tchouaméni entre Asencio, lateral derecho en fase ofensiva con Valverde más liberado, y Huijsen. El emplazamiento de Rodrygo en el costado izquierdo del ataque madridista y el rol de Vinicius, referencia ofensiva, terminaron por dibujar una apuesta novedosa, que pareció desorientar de partida al Barça.
Tal y como cabía esperar de un duelo trascendental, en el Madrid se dejó notar un compromiso colectivo notablemente superior al de otros partidos. Así, el Barça no terminó de sentirse cómodo en los compases iniciales. Presionó arriba el equipo blanco, y con ello pudo robar en alguna ocasión cerca del área rival, a la que llegó a través de una contra comandada por Vinicius, muy blandito en el remate como para poner en aprietos a Joan García.
El brasileño tenía una reválida después de una actuación decepcionante ante el Atlético en semifinales, marcada además por la polémica de su constante desencuentro con el Cholo Simeone, y en el contexto de un clásico, dio la talla.