© ideal.esRadiografía de una tragedia: un choque en nueve segundos con dudas y respuestas
En el puesto de banalización de Adamuz, una pequeña estación ferroviaria sin pasajeros formada por desvíos que permiten a los trenes pasar de una vía a otra, el tiempo se paró el domingo 18 de enero a las 19:43:44. A esa hora, el tren de RenfeRenfeRenfe Alvia 2384 que había salido de Madrid con destino a Huelva chocó con el Iryo 6189 que viajaba de Málaga a la capital y que acababa de descarrilar, invadiendo la vía contraria, apenas nueve segundos antes.
La colisión dejó 45 muertos y 152 heridos, y muchas preguntas que las primeras investigaciones ya han comenzado a responder.
Apenas 14 horas después de la colisión, a las 9 de la mañana del lunes, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, descartó el error humano y el exceso de velocidad. «Sucedió en un tramo de vía recta, no curva, que está limitado a 250 km/h y el registro de los trenes ya ha dicho que la velocidad de uno era de 205 km/h y que la del otro era de 210 km/h», dijo Heredia.