© hoy.esPutin y Lukashenko denuncian la presión occidental contra los aliados de Moscú y Pekín
El anfitrión secundó esta postura. «En la tensa situación actual, especialmente en nuestras fronteras occidentales, necesitamos vitalmente una alianza y una asociación estratégica entre Bielorrusia y Rusia», subrayó. En tiempos de choque entre Occidente y Rusia y sus aliados, Lukashenko y Putin buscan robustecer el vínculo de sus respectivos países y la defensa, ante el temor de más sanciones o de acciones hostiles occidentales como las que sufrieron Venezuela e Irán.
Las protestas pro-democracia de 2020 que sacudieron Bielorusia también fueron una prueba para el régimen de Lukashenko. Durante aquellas movilizaciones, el mandatario temió perder el poder y culpó a Occidente de querer expulsarle del liderazgo de su país. En ese momento, Rusia fue clave para reprimir las protestas y asegurar que no habría ningún cambio político relevante en el país. Posteriormente, Rusia no pudo apoyar a otro aliado, el autócrata sirio Bashar Al-Assad, que acabó exiliado en Moscú.
El principal objetivo de la reunión era precisamente tratar la seguridad de Rusia y Bielorrusia. En este sector ambos trabajan codo con codo. Lukashenko anunció el inicio de la implementación de las disposiciones del acuerdo sobre garantías de seguridad. Esta iniciativa está respaldada por medidas como la instalación del sistema de misiles 'Oreshnik' en territorio bielorruso, algo que se anunció en marzo de 2025 y se selló a finales del mismo año.