3Foto© larazon.esMuere José Legrá, leyenda del boxeo español
Nacido el 19 de marzo en la localidad cubana de Baracoa, llegó a España a finales de 1963 con la esperanza de ganarse la vida en los cuadriláteros. En su Cuba naal ya había hecho alarde de una extraordinaria destreza con los puños y cuando arribó al Aeropuerto de Barajas, donde le aguardaba el reputado entrenador cubano Kid Turnero (Evelio Mustelier) ya podía vanagloriarse de haberse impuesto en 22 de los 23 combates que había afrontado hasta la fecha.
Era un púgil formidable, pero Cuba vivía bajo las leyes impuestas por el régimen comunista de Fidel Castro, que impedían, entre otras cosas, el profesionalismo en el deporte. Salir de la isla era la única opción que tenía Legrá de hacer fortuna con sus puños. Y así lo hizo en una España que encontró en él otra figura a la que admirar.
A Legrá lo primero que le extrañó y le incomodó de España fue el frío que hacía en Madrid, muy lejos del calor tropical con el que había crecido en Baracoa. También, por supuesto, el color que lucía en la tez de la inmensa mayoría de las personas con las que se cruzaba en la calle. «El único negro soy yo», comentaba con la sorna que le caracterizaba. Remarcaba, eso sí, que no se había sentido discriminado en momento alguno. Al contrario, España le acogió como un ídolo en ciernes y se dispuso a aplaudir todas y cada una de sus gestas encima de la lona.