© elcorreo.com¿Merece la pena pagar lo que cuestan los arándanos?
Es el caso de las bayas frescas, ese grupo de frutas en el que se engloban arándanos, frambuesas, grosellas o moras. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se sitúan entre las mayores subidas de precios en el último año a nivel general (de toda clase de productos, no solo alimenticios). En concreto, un 35,7%. Solo se ven superadas por los combustibles líquidos (46,4% más). Porque incluso el gasóleo, con un incremento del 30,3%, está por detrás, en tercer lugar.
La menor producción por las condiciones meteorológicas, el encarecimiento de la energía y los carburantes o la escasez de mano de obra son algunos de los factores que han contribuido a que comprar una bandeja de arándanos o moras se haya convertido en casi un lujo. A pesar de que el precio resulte elevado para muchos bolsillos, los nutricionistas insisten en que merece la pena hacerles un hueco en el carro. ¿Por qué no hay que tacharlos de la lista de la compra? Numerosos estudios científicos avalan sus beneficios nutricionales. Vayamos, uno a uno, con estos considerados 'superalimentos'.
Por su alto contenido en compuestos antioxidantes y antiinflamatorios (antocianinas, flavonoides y polifenoles), tienen efectos muy positivos sobre la salud cerebral.