© canarias7.esLa última denuncia de la guardia civil asesinada en un cuartel de Asturias: «Declaró que sentía pánico»
Fue su última denuncia contra quien, un año después, el pasado miércoles, acabaría matándola. Al formalizarla, según fuentes de la Guardia Civil, Laura declaró abiertamente que «sentía pánico» al dar ese paso. «Estaba convencida de que Dámaso era capaz de todo y eso le generaba un miedo tremendo», recuerdan los testigos del calvario que tuvo que pasar esta madrileña de 50 años, plenamente integrada en la localidad de Llanes.
La hipoteca que traía de cabeza a Laura estaba siendo utilizada por su expareja como mecanismo de control económico. Habían solicitado este préstamo para comprar un piso antes de separarse en 2014. Cuando la relación se rompió, Dámaso no dejó de poner trabas para que pudiera liquidarse esa deuda. Era una forma de atosigarla y mantenerla atada económicamente. Hasta que llegó un momento en el que se avino a un acuerdo.Pero ese acuerdo nunca se cumplió: el pasado verano, tras la sentencia en firme por maltrato, él se echó atrás y a Laura le dio un mal pálpito.
Incluso tuvo que acudir al centro de salud por un cuadro de ansiedad. «Ya no era sólo por ella. Su mayor preocupación eran sus hijos», comentan las amistades de Laura, que, aún no conociendo todos los detalles de su difícil situación, «vimos cómo este animal le amargó los últimos años de vida hasta asesinarla».