© canarias7.esLa sospecha se cierne sobre el doctor S.
Son las ocho de la mañana del 4 de diciembre. En el quirófano dos de un conocido hospital privado de Murcia el cirujano David S. se coloca la bata para iniciar una cirugía estética que realiza habitualmente. Una paciente de 52 años se somete esa mañana a una reconstrucción mamaria para la que se aprovechará la grasa que el profesional extraiga a través de una liposucción previa de los muslos.
Una intervención que quedó grabada en vídeo y que está bajo la lupa de los investigadores de la Unidad de Familia y Mujer (Ufam) de la Policía Nacional de Murcia. Sospechan que el médico podría haber aprovechado la vulnerabilidad de la mujer, que estaba bajo sedación, para violarla. Una supuesta agresión sexual que ha desatado la polémica y que, barruntan los especialistas, podría no ser la única.
El quirófano en el que el cirujano David S. se desenvuelve esa mañana apenas mide unos metros cuadrados. El facultativo está acompañado de María -nombre ficticio-, una enfermera que se ha convertido en su mano derecha en los últimos meses después de que le ofreciese operar en tándem en ese hospital.