© hoy.esLa renuncia de Díaz abre el debate sucesorio en la izquierda con Podemos aún al margen
Los morados fueron los primeros en enseñar sus cartas en esta partida. El año pasado, en la quinta asamblea ciudadana de su historia, ratificaron a Irene Montero como candidata a las próximas generales. La exministra de Igualdad, el principal activo político de Podemos junto con Ione Belarra, vincula ahora el paso atrás dado por Díaz a «problemas internos de Sumar», en referencia las críticas deslizadas desde Izquierda Unida o Más Madrid sobre la necesidad de «renovar liderazgos».
Montero, en cambio, se muestra más empática con la fórmula que viene proponiendo Gabriel Rufián en los últimos meses y que cristalizó en su acto con el diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado hace dos semanas. Aunque mantiene sus recelos hacia el proyecto iniciado por los partidos de Sumar en el Gobierno, aboga por recoger el «guante» lanzado por el diputado de ERC sobre la unidad de la izquierda, convencida de que si se toma ese «carril» las alianzas «van a caer por su propio peso».
Los Comunes interpretan las palabras de su otrora aliada como una forma de «abrirse a tender alianzas» en un momento en el que, interpretan, se están quedando aislado. «Están reculando un poco», señaló el viernes la portavoz de la formación catalana en el Congreso, Aina Vidal.