4Foto© larazon.esLa Policía desmantela en Málaga una red que fabricaba hasta 100 permisos de conducir falsos al día
Los niveles de depravación de la política aumentan a velocidad de vértigo, en simultáneo a la capacidad de tragar sapos y culebras de la mayor parte de la perpleja ciudadanía. De hecho, los palmeros del sistema te insisten machaconamente en que si tomas partido, si te encoleriza todo este deprimente espectáculo, es que estás polarizado, vamos, como si tuvieras la sífilis. Pero no olvidemos que estos políticos salen de la sociedad, somos nosotros los que nos hacemos directamente participes de este estado de cosas.
La patética telenovela de la vida política española está copiando el nivel de dislate del gobierno y parlamento italianos en los años 80 y 90. Todo esto de las primeras condenas por la corrupción en el PSOE, recuerda vivamente la operación Manos Limpias (Mani Pulite) que casi acabó con la corrupción en el país alpino.
Fue un verdadero terremoto judicial, que destapó el escándalo de una red de sobornos, adheridos como lapas en la totalidad de las instituciones. En febrero de 1992 el fiscal Antonio Di Pietro ordenó la detención de un político milanés mientras aceptaba un soborno.