© hoy.esLa Pandera redobla la convicción del Movistar por ganar La Vuelta
El maillot rojo llegó a la cima con Felix Gall. A 25 segundos entró Roglic, que pierde la segunda plaza en favor del austriaco. Y a 31, Carapaz, el cuarto de los candidatos que aún pueden luchar por La Vuelta. Las últimas gotas de sudor dieron brillo a la estrategia del Movistar. Todo les sonríe. Su líder responde en cada puerto. Y sus gregarios siempre están a disposición para sacarle de cualquier apuro.
Quedaban cuatro kilómetros cuando empezó la lucha real entre los hombres de la general. La que iba a medir las fuerzas en una etapa que todos plantearon a la defensiva. Lo pregonó Enric Mas. «Es difícil que cada vez que haya montaña saque tiempo», aseguró. Sus piernas también hablan por él. Dicen que se puede. O, al menos, tienen la fortaleza suficiente para intentarlo. Para tener todavía guardada la calculadora.
Suya fue la primera aceleración. La que destapó que la batalla de Onley es la del maillot blanco con el jovencísimo Omrzel. La que encendió la mecha de Richard Carapaz, un ciclista kamikaze. El que se exige desatar las hostilidades. El que no mira la general y promete atacar aunque esté a cuatro minutos en la general. La Locomotora de Carchi volvió a mover la bici con agilidad, a apretar los dientes, a exprimir a sus rivales, que le aguantan el ritmo.