
La ola de incendios toca a su fin tras cuatro muertes y 325.000 hectáreas calcinadas
El fuerte descenso de temperaturas y el notable aumento de la humedad de los últimos tres días permitió a los equipos de extinción de Galicia, Castilla y León y Asturias tomar por primera vez la iniciativa, atacar directamente las llamas y perimetrar, contener, y en muchos casos incluso controlar, más de una decena de macrofuegos que, en ocasiones, llevaban entre dos y tres semanas avanzando sin control.
El buen aprovechamiento por los dispositivos de esta ventana de oportunidad meteorológica ha dado un vuelco a la situación del martes y también la puntilla a las tres semanas de agosto que han calcinado la mayor cantidad de arbolado, pastos y monte bajo de las últimas tres décadas en España.
El vuelco ha permitido que el viernes por la tarde solo quedase sin contener uno de los grandes monstruos de fuego que han sobresaltado al país, el de Fasgar, que desde hace 21 días arrasa miles de hectáreas de la comarca leonesa del Bierzo.