© ideal.esLa OCDE vincula la caída general del nivel académico a la proliferación de smartphones
«Existen indicios muy sólidos que nos hacen pensar en esa dirección», reconoció este lunes Tue Halgreen, analista senior de la OCDE y responsable de la coordinación de la prueba PISA, en una rueda de prensa en la sede del Ministerio de Educación. Esos indicios son, básicamente, cuatro. En primer lugar, «la coincidencia en el tiempo». El desplome en los resultados se ha producido entre 2015 y 2025, una década en la que los smartphones han pasado a formar parte indispensable de nuestras vidas, también en el caso de los adolescentes e incluso de muchos niños.
En segundo lugar, el experto señaló el hecho de que el declive es similar -con matices en su intensidad- en multitud de países que han aplicado políticas y estrategias educativas muy diferentes entre sí. En tercer lugar, los alumnos que consumen menos pantallas presentan mejores indicadores en cuanto a capacidad de concentración y también mejoran los resultados.
Por último, Halgreen se refirió a las evidencias recogidas en la propia prueba de Lectura de PISA 2025. Los alumnos se desempeñaron mucho peor cuando tuvieron que responder a cuestiones relacionadas con textos largos, superiores a 400 palabras, «que son las que caben en una pantalla», recordó el experto. Con los textos cortos, en cambio, los adolescentes no tuvieron tantos problemas.