© canarias7.esLa lluvia roja sobre el incendio forestal: la verdad sobre los aviones del Ejército contra el fuego
El retardante que lanzan los aviones contra incendios es una mezcla química a base de agua, sales fertilizantes y un colorante rojo. Su función principal es frenar el avance del fuego, enfriar la vegetación y dar tiempo a los bomberos en tierra. Una vez arrojado, el color desaparece con la luz del sol y la lluvia tras pasar el peligro. Esa tintura es clave.
Por un lado, permite a los pilotos ver desde el aire qué zonas ya han sido tratadas para no duplicar las descargas. En tierra, a los bomberos les facilita descartar las áreas que ya cuentan con retardante para dirigirse a otros puntos que supongan un riesgo mayor. Se eligió el color rojo porque es el que más contrasta con el verde de la vegetación o el negro del terreno quemado.
El desarrollo del kit de rociado se ha realizado en España, y está aún en fase de pruebas. Tanto es así que el avión que ha rociado el líquido rojo en los alrededores de Burdeos solo ha realizado una pasada y lo ha hecho con un prototipo, pues el complemento no ha entrado aún en la fase de fabricación final. En realidad, lo que ha hecho el ejército galo es probar el dispositivo en un entorno real, pero eso no quiere decir que no siga en fase de pruebas.