© elespanol.comLa inflación de la Eurozona escala hasta el 3% en abril por los efectos de la guerra en Irán
Aunque todo apunta a que el BCE dejará los tipos en el 2% actual, los efectos del conflicto de Oriente Próximo en la economía europea son evidentes. Antes del ataque de EE UU e Israel sobre Irán, los precios se habían contenido en torno al 2% en enero y febrero. Ahora, sin embargo, la situación es distinta. El principal culpable es el precio de la energía, que se ha disparado hasta el 10,9%, frente al 5,1% de marzo, debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz, paso por el que transitaban la mayoría de las importaciones de petróleo y gas del bloque comunitario.
En su última reunión monetaria, en marzo, el BCE optó por reforzar la vigilancia, ya que sus proyecciones económicas dibujaron un panorama completamente diferente al previsto antes de la guerra. La institución revisó al alza la inflación y ahora espera que los precios cierren el año en el 2,6% (un 0,7% más de lo que se esperaba en diciembre).
Además, se espera que la tasa se sitúe en el 2% en 2027 (un 0,2% más de lo previsto). Los efectos de la guerra también se notarán en la inflación subyacente, aquella que excluye los precios de la energía y los alimentos frescos, que cerrará 2026 en el 2,3% y se situará en el 2,2% en 2027.