
La cuesta de septiembre más cara impacta en las expectativas laborales de los españoles
Pero hay otros tantos millones de empleados de los que se desconoce si sus empresas están equiparando sus sueldos al IPC o están perdiendo poder de compra. Una cosa está clara: cada vez hay más personas que se replantean su futuro laboral y deciden abandonar su empleo.
Según datos de la Tesorería General de la Seguridad Social, el primer semestre del año se saldó con un total de 1,48 millones de renuncias, un 6,6% más que hace un año y un nuevo récord de la serie histórica. El 77% corresponde a trabajadores con trabajo indefinido, el triple que antes de la reforma laboral y un problema para las empresas que buscan fórmulas para retener el talento.
El fenómeno de las dimisiones resulta sorprendente teniendo en cuenta la elevada tasa de paro, pero año tras año siguen subiendo hasta haberse convertido en la primera causa de extinción de un contrato entre los empleados fijos. Porque los trabajadores no solo dimiten por sueldo –que también–, sino por unas expectativas laborales con una mejor conciliación y horarios flexibles.