© hoy.es«Jamás hubo un duro del Estado para la catedral. La pagaron los malagueños»
-15 años después regresa con nueva novela. ¿Por qué este lapsus?
-Esta historia llegó a mis manos en 2011 cuando Mariano Vergara me contó que habían encontrado una bóveda oculta en la catedral, con unos restos humanos. Yo siempre había escuchado la historia de un arquitecto que se rebeló contra la decisión de no terminar el templo en 1782. Así que empecé a investigar, aunque me aburrí porque no encontraba nada. Finalmente, la Inteligencia Artificial me ha facilitado mucho la investigación porque he accedido a fondos y archivos que en mi vida podía imaginar.
-Pues las decisiones de Carlos III y del Conde de Floridablanca que tienen que ver con la paralización de la Catedral. Con la pandemia retomé la investigación y también he tenido una gran ayuda de la Cofradía del Rico, a través del entonces hermano mayor Pepe Rivas y el archivero José María de las Peñas.
La novela hila las personas que se habían revelado contra la decisión de parar la construcción con los presos de Málaga que eran la mano de obra gratuita. Entonces encontré detalles de un arquitecto real que podía ser este personaje, pero todavía tiene descendientes y son conocidos, por lo que opté por inventarme a José García de Abriles, que es el loco del título.