© canarias7.esIrán se ahoga en su propio petróleo
Antes del 13 de abril, cuando el Pentágono aplicó el veto naval, Teherán producía y exportaba por mar más de 2,3 millones de barriles diarios de crudo y sus derivados. Pero llegaron las fragatas estadounidenses y, desde entonces, las salidas de sus buques del Golfo Pérsico se han realizado con cuentagotas. La comercialización ha caído a 567.000 barriles por día de promedio, según 'The Wall Street Journal'. El resto se queda en casa.
Aunque los iraníes se esfuerzan en zafarse del bloqueo, habitualmente mediante artimañas en las identificaciones de los barcos y los traspondedores, los navios de guerra están al quite: solo desde el lunes han hecho retroceder a media docena de petroleros con millones de barriles a bordo destinados a Asia.
La saturación de los depósitos obliga a Teherán a bombear crudo cada vez con mayor lentitud y la agencia marítima Kpler calcula que la caída de la producción podría descender a 1,3 millones de barriles diarios a mediados de mayo, situando a la industria petrolífera nacional al borde del abismo.