© canarias7.es¿Está desmovilizado el voto de izquierdas?
Es precisamente el lenguaje que esgrime el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, cada vez que proclama que no tiene «putas ganas» de que las derechas gobiernen España. Y el mismo al que se aferraron este sábado IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns para darse un chute de fraternidad contra «el derrotismo». 'Lo que nos pasa es que nuestro electorado está desmovilizado', vendría a ser el mantra con el que todas las siglas interpeladas tratan de explicarse sus cuitas.
Pero ya lo advierte César Calderón, fundador de la consultora Redlines: «Ojo, la desmovilización es el síntoma, no es la enfermedad». Verlo así, anticipa, permite a los partidos, desde el PSOE hasta la extrema izquierda, «culpar al 'votante perezoso' en lugar de analizar si su oferta política continúa siendo atractiva o útil para la vida diaria de la gente».
Un reciente estudio del gabinete de estrategias de asuntos públicos Silván & Miracle que capitanea Eva Silván niega incluso la mayor: que ese electorado, en especial el más ideologizado en un contexto de polarización en bucle con la extrema derecha, esté desactivado.