© hoy.esEl «trastero de los horrores» de Valencia: Esposas, un látigo y una víctima de 14 años
«Entré en su perfil de Instagram y vi todo lo que hacían con la niña», la madre de Olga –nombre ficticio para preservar el anonimato de la menor– no podía contener las lágrimas y el horror al recordar cómo aprovechándose de la vulnerabilidad de su hija, de solo catorce años y con problemas de drogodependencia desde los once, una pareja de Sagunt la ofrecía presuntamente como un juguete sexual a hombres más mayores que ella, mientras la tenían enganchada dándole drogas por las que tuvo que ser hospitalizada.
La testigo describió ante la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, en el juicio celebrado este jueves 5 de mayo, el momento en que descubrió el infierno que vivía su hija y su desesperación por alejarla de ese mundo que la estaba destruyendo. Aquel perfil de la red social fue la ventana a una realidad sórdida: fotografías sexuales para presuntamente ofrecerla a hombres y citas diarias con el ahora encausado –más de diez años mayor que ella– en este trastero de Sagunt donde la menor era sometida a todo tipo de prácticas sexuales.
El testimonio de la madre corrobora el retrato de una vulnerabilidad extrema en la víctima. La niña, que entonces pesaba solo 42 kilos, sufría problemas psiquiátricos y drogodependencia. «Para ella yo era maléfica porque le imponía normas y horarios» , explica la progenitora, quien llegó a grabar vídeos de cómo regresaba la niña a casa para intentar que alguien la escuchara.