2Foto© laverdad.esFelipe VI reivindica el talento joven y afirma que «progresar juntos» es un ejercicio de responsabilidad
La entrega de los Premios Princesa de Girona ha regresado, por segundo año consecutivo, en el Gran Teatre del Liceu. La ceremonia, a la que han asistido más de 2.000 personas, ha servido para entrelazar seis historias de éxito que empezaron desde lejos y que simbolizan "movimiento compartido" y un "talento joven" que no es innato sino que está en todas partes, solo necesita "un impulso" para activarse y abrirse camino en "un camino de esfuerzo y acompañamiento".
Este ha sido el hilo conductor de un espectáculo que ha abierto la compañía de danza contemporánea Silvia Batet, en un número fascinante, y que ha cerrado una actuación musical de Soleá Morente y Luz Casal. La Princesa Leonor, durante su discurso, en el que ha alternado catalán, ha asegurado que los premiados son sus 'influencers' preferidos. "Sin ser glamurosos ni medir su valor por los logros que suben a sus redes, me inspiran y me influyen", ha resumido.
"Me refiero a quienes entrenan bacterias, se enamoran de problemas con la intención de solucionarlos, descubren exoplanetas, acompañan sus locuras con rigor y normalizan la amabilidad", ha añadido. Estos influencers, "inteligentes naturales" que usan la IA pero "con cabeza y corazón", son un ejemplo del talento joven, una virtud a la que, según la Princesa, hay que dar el "acompañamiento exacto", "justo cuando es necesario".