© canarias7.esEl Madrid sale del fortín para despejar dudas
Los números en Chamartín son contundentes: cuatro goles a la Real Sociedad, cuatro al Málaga y otros cuatro al Rayo. Entre medias, un triunfo ante el Inter en Champions que dejó más dudas que certezas. El Madrid ha convertido su estadio en un territorio de autoridad, pero sus salidas han ofrecido una respuesta mucho más irregular. Ganó en el último suspiro al Espanyol, gracias a Espí, y cayó en Sevilla ante el Betis. El Martínez Valero será ahora la prueba que debe confirmar si el equipo también sabe mandar cuando no tiene el abrigo del Bernabéu.
No será, además, una visita cualquiera. El Madrid ya dejó allí dos puntos la pasada temporada, en un partido marcado por la polémica. Bellingham marcó después de que Vinicius impactara con el rostro de Iñaki Peña, pero ni el colegiado ni el VAR entendieron que la acción del brasileño fuera punible. Esta vez, al menos, llega respaldado por la historia: los precedentes sonríen a los blancos, que no pierden desde 1978. Pero el verdadero desafío está en el presente.
Mourinho quiere un equipo reconocible también fuera de casa y tiene claro lo que espera encontrar: «Me gustaría ganar. Me gustaría jugar bien y ganar. Nada más». Las desconexiones cuando el Madrid se pone por delante han estado a punto de costarle algún susto y han provocado que los pitos aparezcan en varios partidos de casa.