© elcorreo.comArda Güler, la piedra de Rosetta de un Real Madrid indescifrable
«Bajamos la intensidad de concentración y se han cometido errores y perdido balones en fase de construcción.
También tuvimos dificultad a la hora de presionar y el Rayo, que no llegó en la primera mitad, tuvo más disparos a puerta», señaló Mourinho cuando le tocó explicar la caída en picado que experimentó el Real Madrid después de completar una aseada primera parte en la que los blancos parecieron dejar resuelto el duelo con los goles de Mbappé, Carreras y Bellingham, pero que dio un giro de 180 grados tras el paso por vestuarios con la amenaza creciente de un Rayo que no se dio por vencido y expuso las carencias de su adversario, que volvió a ser capaz de lo mejor y de lo peor en un suspiro.
Aunque Mourinho atribuyó buena parte de la culpa de esa bajada en las prestaciones de su equipo a la fatiga física y mental en el inicio del curso, la inmediata repercusión que tuvo la aparición de Arda Güler sobre el césped volvió a exponer la necesidad que tiene el técnico de Setúbal de los servicios del turco, quien se ha convertido en una suerte de piedra de Rosetta a la hora de tratar de descifrar a este Real Madrid que con frecuencia parece un jeroglífico.