2Foto© canarias7.esEl jefe de la CIA viaja a Cuba mientras Trump aprieta a la dictadura
El desplazamiento del jefe de la inteligencia estadounidense a Cuba es un hecho poco habitual, extraordinario, y llega en uno de los momentos más delicados para la dictadura en La Habana en décadas. La isla atraviesa una crisis energética extrema, con apagones de más de veinte horas en algunas zonas, escasez de combustible, falta de alimentos y protestas en varios barrios de la capital. El martes, el 65% del país quedó a oscuras, según la información recogida por medios locales e internacionales.
La reunión revela que, pese a la retórica de enfrentamiento, Washington y La Habana mantienen abiertos canales directos cuando hay asuntos de seguridad, inteligencia, migración o estabilidad regional sobre la mesa. Cuba no confirmó el contenido de la conversación, pero sí subrayó que la visita se produjo a petición del Gobierno estadounidense y que Ratcliffe se reunió con su «contraparte» del Ministerio del Interior, el aparato que controla la seguridad interna y los servicios de inteligencia del régimen.
El contexto político es de máxima presión. Desde enero, la Administración Trump ha aprobado más de 240 sanciones contra Cuba y ha reforzado el embargo con nuevas medidas financieras, energéticas y comerciales. El 1 de mayo, el presidente firmó una orden ejecutiva (decreto) que amplía las restricciones contra entidades vinculadas al Estado cubano y abre la puerta a sancionar también a bancos y empresas extranjeras que mantengan relaciones con compañías controladas por el régimen.