2Foto© canarias7.esEl idilio de Kylian Mbappé bajo la tormenta de Filadelfia
Didier Deschamps mantuvo el bloque que ya había dejado grandes sensaciones en el estreno ante Senegal, sabedor de que el boleto a dieciseisavos estaba ya a tan solo un triunfo de distancia. Desde el pitido del canadiense Drew Fischer, los Bleus renunciaron al toque y abrazaron la verticalidad. Especialmente celestial es la química que están edificando Kylian Mbappé y Michael Olise.
Se buscan con la complicidad de los que comparten un secreto. Apenas al minuto 14, tras un aviso previo de Koné, Olise filtró un balón para que Mbappé, perfilado hacia su pierna zurda en la frontal del área, la colgara de la escuadra izquierda de Basil. Un golazo.
En el día de su partido número 100 con la selección absoluta, el genio de Bondy celebraba su decimocuarto grito en Copas del Mundo, igualando la línea mítica de Gerd Müller y Ronaldo Nazário.