2Foto1Video© sport.esEl CB Canarias y Tim Abromaitis, más partidos que nunca en la 25/26
La actuación de la selección española fue más que digna en el primer campeonato que se disputó en tierras estadounidenses, pero la mala suerte se cebó nuevamente con la Roja. Cayó eliminada en cuartos de final contra Italia en un partido dramático en Boston que pasó a la historia por la ocasión fallada por Julio Salinas, reedición de la de Cardeñosa, y el cabezazo de Tassotti a Luis Enrique. La maldición volvía a repetirse tras los fiascos consecutivos de Argentina, España, México e Italia.
Tras ganar su clasificación en un grupo en el que estaban Irlanda y Dinamarca, Javier Clemente, nuevo y polémico seleccionador para la cita, llevó a Zubizarreta en la portería, a Abelardo, Hierro, Ferrer y Alkorta en la defensa, a Guerrero, Guardiola, Caminero y Nadal en el centro y a Salinas, Goikoetxea, Begiristain, Bakero, Juanele y Caminero en la delantera. El clima no era optimista porque España no había logrado entrar en el cuadro de los ocho equipos que disputaron la fase final de la Eurocopa de 1992 en Suecia.
Estados Unidos era un país sin tradición futbolística, pero tenía grandes estadios y un futuro potencial que atrajo a la FIFA. Acertó porque la competición fue un éxito de público. Henry Kissinger, la mano derecha de Nixon y aficionado al fútbol por su origen alemán, maniobró en la sombra para lograr la organización. El Mundial de 1994 marcó el despegue del 'soccer' en el país que ha vuelto a acoger el campeonato.