© hoy.esEl abrigo edredón, de excentricidad a imprescindible
Amaia Montero ha vuelto a hacer mediático el abrigo que simula un edredón. La cantante presentó la nueva canción de La Oreja de Van Gogh enfundada en un estilismo de Isabel Zapardiez, confeccionado con más de 50 metros de neopreno, que cubría de pies a cabeza a la artista en su regreso al grupo.
Una imagen con la que recordaba a Cristina Pedroche en las Campanadas de 2021, cuando llevó una capa de Nacho Aguayo, director creativo de la línea femenina de Pedro del Hierro, confeccionada con 100 metros de tafeta de seda. Un homenaje a todos aquellos que se quedaron en casa de forma responsable durante la pandemia. De hecho, bajo la prenda se escondía un minivestido elaborado con 16.308 piedras bordadas que simulaba la forma de una mascarilla. La misma capa sirvió de base para la suerte de abrigo de ese año de Pedroche, mezcla de prendas de otras Nocheviejas de la presentadora.
Una tendencia que surgió más de dos décadas antes, cuando Martin Margiela se inspiró en el abrigo saco de dormir de Norma Kamali de los años 80 para una colección de plumíferos extralargos a modo de edredón con mangas desmontables, realizada junto a la marca italiana de nórdicos Featherlite. La firma volvió a replicar la hazaña en 2015 con John Galliano al frente, subiendo a la pasarela de Alta Costura una espectacular pieza que dio pie a una tendencia que llegó para quedarse. Viktor & Rolf llevaron esta estética a un nivel más teatral en 2005 al presentar modelos que incluían almohadas.