© canarias7.es¿Dejar el curro a la vuelta del verano? Ni se te ocurra
«En psicología ponemos el acento en los momentos. Están muy estudiados los condicionamientos temporales: septiembre, por la vuelta al cole, enero, por el fin del año, los cumpleaños... En el fondo estamos poniendo el foco en la hoja del calendario cuando habría que ponerlo en la motivación que tengamos, tanto interna como externa», defiende el psicólogo clínico Fran Gullón.
En estas fechas nadie es ajeno a esa sensación, que muchas veces es más apariencia que realidad, de que estamos desaprovechando el momento exacto para dar un salto de algún tipo. Desde empezar una dieta a dar un giro a nuestra trayectoria laboral, por ejemplo. «Esos momentos claves aumentan la motivación externa. En enero hay más personas que empiezan colecciones y en septiembre hay más gente que se apunta al gimnasio», apunta el también docente de APIR.
Conviene mirar un poco más allá de las premuras del calendario. «En una buena decisión los dos ingredientes, la motivación externa e interna, deben estar presentes y en una proporción suficiente porque, de lo contrario, lo habitual es que duremos quince días». La foto de sobra conocida del gimnasio que se llena en septiembre y se vacía en noviembre. Buenos propósitos que se pierden en el corto plazo.