© elcorreo.comCeremonias mar adentro: la tendencia estrella para despedir a un familiar
También está quien pide acabar en el mar. Una opción preciosa que tiene sus pegas. Porque no se puede ir uno a la playa o a un acantilado y abrir sin más la urna. En España, hay que pedir permisos si no queremos acabar con una buena multa. Oscilan entre los 750 y los 60.000 euros nada menos. Por eso ha crecido la demanda de las ceremonias funerarias mar adentro, que ya no son un lujo reservado solamente a marinos, pescadores y piratas.
María Hermida es la portavoz de Pazy, una firma que organiza estos ritos de despedida. «Comenzaron a pedirse hace unos tres años y la demanda crece sin parar. Las empresas que las ofrecemos hemos ido ampliando el número de puertos y hay ya más de un centenar disponibles», detalla. Forma parte de otra tendencia, la de los funerales personalizados, que ganan terreno con respecto a los tradicionales en los últimos años.
- Se utilizan pequeñas embarcaciones en las que suelen ir unas diez o quince personas. Normalmente, solo acuden los más cercanos. Unas 48 horas antes, el capitán les confirma que el tiempo es propicio y les cita en el puerto. El trayecto hasta el lugar de la despedida es inferior a 30 minutos. Se navega escuchando música, así que los allegados tienen tiempo de conversar. Las cenizas se depositan en un lugar alejado de la costa y donde está autorizado. Siempre queda lejos de las zonas de bañistas.