© canarias7.esZverev, ante la oportunidad de su vida
Porque hace dos semanas, cuando comenzó la acción en la capital parisina, nadie hubiera previsto que esta sería la final. Zverev, perdedor de tres finales en Grand Slam, incluida una en París hace dos años, podía entrar en algunas quinielas, pero pronosticar lo de Cobolli hubiera sido imposible.
El italiano llegaba aquí como décimo cabeza de serie y estando entre los quince mejores del mundo, pero solo una vez en su carrera había superado los octavos de final de un 'major'. Fue en el pasado Wimbledon. En Roland Garros apenas sumaba tres victorias en cuatro participaciones. Anticiparse a que este domingo pueda levantar la Copa de los Mosqueteros iba más allá de la temeridad.
Pero así es el tenis. Cobolli ha tenido un cuadro de ensueño. Quizás uno de los más sencillos que se recuerdan. Ha vencido a Andrea Pellegrino (124), Yibing Wu (92), Learner Tien (18), Zachary Svajda (85), Felix Auger-Aliassime (6) y ni tuvo que saltar a la pista para doblegar al enfermo Arnaldi en semifinales. Puede ser una final 'barata', pero no importa. A sus 24 años puede ser el primer hombre italiano campeón en París desde Adriano Panatta en 1976.