
Una UE dividida intenta «pasar de las palabras a los hechos» contra Israel
«Tanto el mundo como los propios europeos pierden la confianza en la UE si nos somos capaces de actuar. Es el momento de mirarnos al espejo y preguntarnos cómo podemos ser más eficientes. Porque es muy frustrante no poder hacer más. Estamos perdiendo credibilidad y tenemos que cuestionarnos si queremos ser relevantes», ha explicado Kallas sin esconder su frustración e informando de que en la próxima reunión planteará el tema del funcionamiento de la Unión, «siempre dentro de los límites que marcan los tratados».
A su lado, el ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, ha asentido. «Es importante que hablemos con una sola voz», afirmó. Reconoce que no es sencillo lograrlo en «un tema tan polarizante» como el de la guerra entre Israel y Hamás, y propone buscar alternativas al consenso.
«En el caso de las importaciones de productos procedentes de asentamientos judíos ilegales, por ejemplo, algunos países proponen su prohibición. No es posible aprobarla sin unanimidad, pero sí se puede lograr un efecto similar imponiendo elevados aranceles a esas importaciones, algo que se puede aprobar por mayoría cualificada», ha expuesto el danés.