
Trump contra la soberanía digital europea
El siguiente capítulo de reclamaciones de Washington tiene que ver con las normas comunitarias sobre tecnología digital. A la Casa Blanca no le gusta en primer lugar el llamado 'efecto Bruselas', la expresión acuñada por la profesora Anu Bradford.
Al ser la UE el principal regulador en el mundo libre del sector tecnológico, las grandes empresas y muchos países aceptan sus estándares también fuera del territorio comunitario. La mentalidad prevalente en Estados Unidos a la hora de crear reglas del juego para las grandes compañías de tecnología es libertaria y minimalista.
Son ellas las que se autorregulan en su acaso y tienden a formar oligopolios que desvirtúan la libre competencia. Además, cuando operan en Europa, uno de sus grandes mercados, están sujetas a normas que protegen los derechos individuales y buscan civilizar el progreso.